Gracias
señor Dios por haber creado el infierno y la hipocresía, así podemos
decir que te amamos solo para salvarnos del infierno.
Gracias señor Dios por haber creado a otros pueblos, así podemos ver con claridad cual es tu preferido.
Gracias señor Dios por haber creado la atracción sexual, así podemos distraernos más fácilmente de los problemas diarios.
Gracias
señor Dios por haber creado el cáncer, así podemos ver lo inmenso que
puede ser nuestro amor cuando el cáncer carcome poco a poco a un ser
amado.
Gracias
señor Dios por crearnos la ilusión de que todas las cosas buenas
provienen de tí y las malas del diablo o de nosotros mismos, para que no
creamos que no actúas para nada.
Gracias
señor Dios por haber creado a Jesús con ojos azules, así sabemos que
realmente José no pudo haber sido su padre y que pertenece a una raza
superior.
Gracias
señor Dios por haber creado los parásitos porque así desaparecen más
fácilmente los imperfectos y los débiles con el merecido castigo del
dolor.
Gracias señor Dios por haber creado el hambre porque así podemos contemplar lo bienaventurados que somos cuando tenemos comida.
Gracias
señor Dios por haber creado a los homosexuales así los heterosexuales podemos
reconocer más claramente cual es la actitud sexual correcta a seguir, y
saber a quienes debemos denigrar.
Gracias señor Dios por darnos el Zodiaco como guía espiritual diaria.
Gracias señor Dios por haber creado la injusticia y la desigualdad para poder tener una vida menos aburrida al contemplarlas.
Gracias
señor Dios por haber creado milagros como el del colectivo que se cayó
al lago y del que ayudaste a solo uno a que sobreviviera, como
testimonio de tu gran poder.
Gracias señor Dios por darles orejas a los sordos porque así se sentirán iguales a los demás cuando tengan que usar anteojos.
Gracias
señor Dios por haber creado el SIDA, como prueba de que eres capaz de
castigar claramente a quienes no te obedecen en la conducta sexual que
exiges.
Gracias
señor Dios por haber creado el razonamiento para así comprender que es
el infierno lo que nos espera si lo usamos sin autocensurarnos.
Gracias
señor Dios por haber creado la miseria porque así podemos tener una
idea concreta de las bendiciones que nos das al no padecerla.
Gracias
señor Dios por haber creado el libre albedrío para así poder apreciar
lo mucho más inteligente que eres en comparación con nosotros, cuando
concluimos que tus leyes son absurdas pero deben ser correctas porque
vienen de ti.
Gracias señor Dios por haber creado el fanatismo, así tenemos la opción de seguir tu camino aunque vaya en contra de lo lógico.
Gracias
señor Dios por haber creado la camaradería que hay en los clérigos y
otras autoridades religiosas porque así pudimos ignorar durante siglos
actos indignos que habrían debilitado nuestra capacidad de tener fe y
creer en religiones.
Gracias
señor Dios por haber creado la pedofilia para que quienes quieran vivir
en celibato puedan encontrar una fácil manera de sacarse las ganas.
Gracias
señor Dios por haber creado la inferioridad de la mujer para con el
macho, para que ellas tengan un ejemplo de lo que nosotros vivimos al
tener que someternos a dioses y jefes.
Gracias
señor Dios por haber creado la inocencia, así podemos seguir creyendo
que nos ayudas luego de que nos haces cometer errores.
Gracias
señor Dios por haber multiplicado los panes y peces para escarmiento
del único vendedor ambulante del lugar (que abusaba de su monopolio).
Gracias
señor Dios por dejarnos interpretar tu palabra siempre de manera que te
haga quedar bien. En caso contrario sería el diablo quien nos guíe en
los razonamientos a pesar de la lógica y la sensatez.
Gracias señor Dios por haber permitido crear cientos de dioses que harán que muchos nazcan y vivan con la religión equivocada, lo que evidencia que nuestra fanática fe tiene que ser la correcta.